miércoles, 9 de diciembre de 2009


Hoy me he dado cuenta de que en otra vida debí de ser un caracol. Sí. No me mires así. Caracol. Como lo oyes. Porque mira, los caracoles van dejando ese rastrillo brillante a su paso y si se equivocan de camino sólo tienen que dar media vuelta y seguirlo hasta encontrar el punto donde tomaron la dirección equivocada. Quizás por eso, ahora que no puedo dejar un rastro, ando tan perdida y no sé cuál es el camino adecuado ni en qué punto me he equivocado de dirección. Y ahí donde los ves, esa caracolilla que llevan a cuestas les sirve para refugiarse cuando ven algo que no les gusta o simplemente cuando no tienen ganas de asomar los cuernecillos al sol. ¿No crees que igual por eso siempre intento buscar un sitio mío y solo mío? Una especie de caracola pero a lo grande. Donde meterme un rato si lo que veo me asusta o para calentarme la sonrisa cuando me tirita el corazón. Todo encaja. Porque verás, además, los caracoles adoran la lluvia. Es caer una gotita y salen en tropel. ¿Ahora lo ves? Seguro que por eso los días de lluvia son los que me siento más sola y por eso siempre siempre siempre tengo el deseo irrefrenable de salir a pasear bajo la lluvia y empaparme de arriba abajo. Definitivamente, creo que en otra vida me reencarné en caracol. Y aun con esas yo creo que debía ser un caracol muy rarito porque siempre que veo la luna me quedo hipnotizada. Así que… igual soy una chica que añora ser un caracol que soñaba con ser gato y de ahí me viene el lío. ¿No crees?

12 comentarios:

VeRoNiKa ♫ VeCa ♪ LiFe dijo...

Añoramos ser todo. Pero simplemente seremos humanos que tendremos algo de parecido con aquel caracol o gato.
Divino tu post como siempre, tenia mucho sin leerte pero como siempre saco sonrisas y dejo una lista frase en varias esquinas de mi cerebro

Saludos del otro lado del charco

Veca

.Amazonica dijo...

Y ese gato deseará ser un humano, que ahora sos vos. Yo creo que es mejor aprovechar la vida que te ha tocado y hacer algo de ella. Si es verdad que existe la reencarnación (o como sea), luego veremos.
Aún así me encantó tu comparación y la forma en la que lo escribes :)

un beso!

Hollie A. Deschanel dijo...

No hay que volverse caracol, porque te pierdes muchas cosas.

Beso!

Carlos dijo...

Ay, pues creo que entonces yo también fui caracol en otra vida, porque definitivamente yo también adoro los días de lluvia y necesito un lugar que sea mío para poder ser feliz xD
Aunque lo de la luna no me pega, a mí lo que me gusta es el cielo tormentoso con nubes completamente negras y rayos brillantes por todas partes ^^ Definitivamente, yo también debí ser un caracol un poco rarito.
Un besazo!
Carlos

Ela dijo...

debes ser siempre gato!
los caracoles me gustan pero viven menos!

Dara Scully dijo...

yo en otra vida fui un gato que quería ser pollito amarillo. estoy segura.



montones de miaus

Carlos dijo...

Bueno, es la una de la manaña así que tampoco voy a ser muy extenso en mi comentario por mucho que quisiera explayarme.
Diré solamente que te he concedido un premio en mi blog, puedes recibirlo aquí http://blackday-whitenight.blogspot.com/2009/12/amante-literario.html
Espero que te haga ilusión como me la hizo a mí recibirlo ^^
Un besazo
Carlos

Carlos dijo...

Me alegro de haberte sacado una sonrisa, le viene bien a mi karma xD Y ya lo sé, lo de recibir el premio mola, pero tener que ponerse a entregarlo es un poco cansado, hay que ponerse cuando uno tiene tiempo y ganas, así que tranquila, te lo guardas y cuando quieras (:
Y muchas muchas muchas de nadas, que te lo mereces, y otro abrazote para ti!
Muy felices navidades!
Carlos

Carlos dijo...

Me da a mí en la nariz que una vida amorosa de dos años no se puede resumir en dos párrafos, por no mencionar que cada historia de amor es diferente de las demás xD De todas formas, siento que tu vida amorosa vaya tan mal como la mía, no creo que tengas un mal karma que expiar como yo, a ti te tocó sufrir desmerecidamente (¿esa palabra existe?).
Un besazo!
Carlos

nuky dijo...

Creo que de vez en cuando no viene mal hacerse caracol y tener un espacio único donde nadie pueda entrar, tan sólo tú.

Caracolismo en vena.

Genial el texto =)

Carlos dijo...

Jajaja Siento tener esa puntería y darte en los puntos débiles, no es mi intención para nada xD
Y lo de congelarme los sentimientos... Llevo ya tiempo haciéndolo. Cada vez que me ilusiono demasiado con algo me congelo el corazón y así no sufro. Supongo que lo más probable es que eso me traiga problemas en algún momento, pero es la única técnica que aprendí para soportar las burlas e insultos de pequeño.
Un besazo!

Seven Cyanidè dijo...

Guau, jamás lo vi de esa forma. Muy bueno.
Besos!