sábado, 5 de julio de 2008

¿Sigues ahí?


Se detiene el tiempo. Me detengo con él. Soy como ese reloj parado en una hora olvidada. A veces coincidimos y se para el mundo. Se acciona el mecanismo que abre esa puerta escondida a los ojos incapaces de ver más allá de la frontera imaginaria que establece la rutina. Cruzo el límite. Salto a un mundo diferente. Más absurdo, si cabe, que éste en el que vivimos. No importa nada. No existe el miedo. No existen las barreras. No existe el tiempo. Me siento libre. Ligera. Tranquila. Cierro los ojos. Todo es confuso. Escucho el silencio. Siento cómo el viento roza suavemente mis mejillas. El corazón palpita. Pum pum. Pum pum. Pum pum. ¿Sigues ahí? ¿Aún tienes fuerzas para latir? Hacía tiempo que no te sentía tan vivo. Creí que me habías dejado sola. Creí que estaba vacía. Pensé que las heridas habían hecho mella y habían conseguido desgajarte en mil pedazos sin tener en cuenta mis esfuerzos por mantenerte de una pieza. Lo siento. Hace tiempo que tendría que haberte pedido disculpas. Sabes que hice todo lo posible. Por lo menos es lo que quiero pensar. Te rodeé de los muros más altos. Construí una fortaleza a tu alrededor. No sirvió para nada. “Torres más altas cayeron en honor a la verdad” Tú también te paraste en la hora equivocada. Sentí tu derrota. Sentí tu dolor. ¿Recuerdas que si tú caes yo caigo? A mí también me afectó el golpe. Pero a ti no te importó. Te paraste. Dejaste de latir. Por lo menos tus latidos no se sentían desde el otro lado. La verdad es que te echaba de menos. Supongo que ahora estoy recibiendo lo que merezco. Siento tu miedo. Tu dolor acumulado este tiempo de ausencia. Tu inseguridad. No te preocupes. Asumo el reto. Aguantaré lo que haga falta. Pero no me dejes sola de nuevo. Cruza conmigo la puerta. Volvamos a ser uno. Prometo que esta vez extremaré las precauciones.

1 comentario:

Miss Satriani dijo...

Sigo aquí y voy a seguir hasta que el cuerpo aguante:)